Endulzarle la vida a millones de personas en el planeta tierra, es una grata responsabilidad; pero no la única, y eso lo tiene bien claro la Compañía Azucarera Chumbagua, la que además de asegurar un producto de calidad y generar varios miles de puestos de trabajo, no ha dudado en hacer una millonaria inversión en proyectos ambientales.
Un aproximado de 20 millones de lempiras han sido invertidos en tres obras de gran trascendencia; separador de cenizas, sistema de tratamiento de aguas residuales y relleno sanitario. De esta manera, se afirma el compromiso con el medio ambiente y con el interés de prevenir, preservar, y proteger el entorno y el ecosistema donde se desarrollan las operaciones. Sin lugar a dudas, el 2012 se recordará como la zafra en la que se consolida la responsabilidad ambiental de la empresa azucarera
Separador de Cenizas
Con este proyecto valorado en 15 millones y medio de lempiras logrará que la producción e industrialización de caña de azúcar y la generación de energía eléctrica, a base de biomasa (bagazo) cierre el circuito ambiental de azúcar y energía amigable con el medio ambiente, con los principios del mecanismo de producción limpia.
La materia prima para generar energía es el bagazo de la caña, el cual es expuesto a altas temperaturas lo que produce la ceniza, que en el proceso se mezcla con el agua al realizarse el lavado de gases, scrubber y los ceniceros.
Como su nombre lo indica, este proyecto separa la ceniza del agua y ambas se reciclan, la primera volverá al campo como materia orgánica de los cultivos de caña y la segunda, ya limpia es bombeada nuevamente a los lavadores de las calderas y luego de pasar por las lagunas de tratamiento cumplen un segundo ciclo de reciclaje, volviendo a los canales para seguir irrigando los cañales.
Lagunas de Tratamiento
Con el objetivo de establecer un sistema efectivo de tratamiento de aguas residuales del ingenio azucarero y con los estándares exigidos por las normativas ambientales del país, se construyeron 2 gigantescas lagunas con capacidad de tratar 1 mil 200 galones por minuto, a un costo de 3 millones y medio de lempiras.
La primera laguna, denominada anaeróbica, con capacidad de retención de 20 mil 728 metros cúbicos y un tiempo de retención de 7 días, constituye la primera fase en el tratamiento de aguas residuales con alto contenido en materia orgánica biodegradable y al darse la sedimentación natural el agua pasa a la siguiente laguna.
La segunda, conocida como aeróbica, con capacidad de 16 mil 90 metros cúbicos y un tiempo de retención de 4 días, suple el abastecimiento de oxígeno por aireación mecánica. Finalmente el 85% del agua, que atraviesan ambas lagunas caerá a los canales de riego de la misma empresa.




