¿Usuario nuevo? Registrese |¿Perdio su clave?

Tu cuerpo necesita energía y los azúcares (no sólo el azúcar de mesa, sino los hidratos de carbono en general) son una de las fuentes principales. De los que tomas, parte se usa directamente para quemarse y producir movimiento y lo que no se usa se acumula en forma de glucógeno en el hígado y en los músculos. Por desgracia la capacidad de acumulación de estos dos depósitos es limitada... y el resto se convierte en grasa, mucho más fácil de guardar (o si no que se lo digan a tu tripa, a tus glúteos y a tus caderas). 


¿Por qué hacer deporte?

 
Los beneficios que se derivan de la práctica deportiva son múltiples, pero hay uno que se lleva la palma: la salud. Y es que el ejercicio físico siempre se ha considerado parte clave del patrón de estilo de vida saludable.  

Lo que debes saber...

Controla los azúcares refinados . Al sufrir un procesado, el azúcar blanco conserva todas las calorías pero ninguna de las vitaminas ni de la fibra que deberían ir asociados a ellas. El problema es que, al no hacerte sentir pleno, te permiten seguir cargándote de calorías. Elige en su lugar azúcares no refinados, integrales o morenos, como los de la fruta y los alimentos integrales. Las verduras y frutas aportan azúcares, pero como tienen también fibra te llenan con más facilidad.

Toma azúcares para alcanzar tu máximo rendimiento en el momento justo , pero no te pases porque se produce una respuesta desmesurada de la insulina que, en contrapartida, baja el nivel de glucosa en sangre y te hace sentir sin fuerzas. Toma azúcares menos de una hora antes de hacer ejercicio y conseguirás este efecto negativo. Además tomar azúcar antes de una sesión cardio evita que quemes las grasas.

Es mejor aportar los azúcares al acabar tu sesión . Tomar azúcares tras entrenar, junto a proteínas, favorece la recuperación y la regeneración muscular. El azúcar produce un aumento de la secreción de insulina (con un nivel bajo tras el ejercicio) y la insulina envía los aminoácidos de las proteínas a tus músculos, cansados y necesitados de estas unidades esenciales.  


Golosinas y chucherías

 La nutrición en la infancia se caracteriza por la fijación de costumbres a la hora de la alimentación. Si los niños se habitúan a comer golosinas de cualquier tipo, provocaremos una alteración en su orden alimenticio. 

Demasiadas calorías
¡Lo que el niño come entre horas! Bocadillos, golosinas, snacks, representan actualmente una gran parte de la grasa y las calorías de la dieta infantil. No todos estos productos presentan el mismo potencial aterogénico.

Algunos autores han realizado una clasificación tentativa en base al contenido de grasa saturada, grasa oxidada y sodio, principalmente diferenciándose un grupo con mayor potencial aterogénico (bollería y paquetes/sobres) frente a otro de menor riesgo (frutos secos/caramelos). 



Hidratos de carbono

 

Los hidratos de carbono, también llamados glúcidos o azúcares , son compuestos orgánicos constituidos por carbono, hidrógeno y oxígeno.

A continuación vamos a ver su clasificación atendiendo a la estructura química.
Monosacáridos; Son los hidratos de carbono más sencillos. A este grupo pertenecen la glucosa, fructosa y galactosa.
Glucosa; Se encuentra en pequeña cantidad en frutas y hortalizas, siendo relativamente abundante en las uvas.

Es el monosacárido más importante en el ámbito de la nutrición al constituir el combustible principal de las células.

La mayoría de los hidratos de carbono de los alimentos acaban transformados en glucosa tras la digestión.